lunes, 31 de octubre de 2011

FOTOGRAFÍA NOCTURNA




Técnica en fotografía nocturna. Fotografía de larga exposición BULB

Las imágenes nocturnas, ya sean con las estrellas apareciendo como puntos en el cielo, como líneas, con la luna o biencon  luces parásitas tiñendo el cielo de verde o rojo, crean una atmósfera única y mágica. A ello se une la sensación de momento irrepetible que proporciona un cielo estrellado o una luna en creciente, como si de un paisaje ancestral se tratara.


Fotografiar de noche resulta algo complejo en las primeras y posiblemente frustrantes salidas nocturnas. Sin embargo, una vez se empieza a dominar la técnica, los resultados inusuales alientan en la búsqueda de nuevas imágenes, de nuevos efectos pintados en lienzo negro que es la noche. En la oscuridad sólo existe aquello que recibe luz.


La base de la técnica es dejar la cámara montada sobre un trípode, con el obturador abierto durante una exposición larga en modo Bulb mediante un cable disparador o dispositivo electrónico que lo permita. Durante un tiempo que puede ir desde unos segundos hasta varias horas podremos además decidir si aportamos iluminación artificial a la escena.


Se puede practicar la fotografía nocturna con un equipo muy básico, pero podemos utilizar algunos accesorios que son frecuentes en los equipos, como es el flash, para afrontar fotografías técnicamente más complejas.


El equipo mínimo se compone de:


- Cámara. Debemos adquirir una cámara con una mínima relación señal-ruido. Debe tener modo B “Bulb” para permitir largas exposiciones.


- Trípode. Debe ser robusto y estar establemente posicionado.


- Cable disparador. Mejor un cable sencillo y resistente. En el caso de haber adquirido uno con intervalómetro debemos asegurarnos de que la función de disparo pueda hacerse sin pilas. En caso contrario o de tener un disparador inalámbrico llevaremos repuesto de pila.



El punto de partida es localizar. Se trata de encontrar un elemento destacado contra el cielo con el que podamos realizar una composición de nuestro agrado. De noche resulta difícil improvisar una localización; nos veremos obligados a recorrer muchos kilómetros con un resultado incierto. Para empezar a practicar es posible ubicar sujetos prominentes, como rocas o árboles, recortados contra el cielo. Es aconsejable fotografiar en contrapicado, ya que en las proximidades del horizonte hay más claridad. Cuando incluimos cielo por encima de un ángulo de 10º se aprecia un mayor brillo en las estrellas.


A la hora de estudiar la composición debemos prever una considerable cantidad de cielo, que estará completada por la presencia de estrellas, la luna…


Debemos memorizar bien el acceso a la localización pues al regresar de noche todo habrá cambiado. En ocasiones el uso de un GPS puede ser de gran utilidad. En el caso de una niebla repentina es lo único que puede guiarnos sin pérdida en un desplazamiento a pie de cierta extensión. Cuando es posible resulta interesante aproximar el vehículo tanto para iluminar la escena, como para descansar en él y no tener que
desplazar los equipos, que en ocasiones son voluminosos y pesados.


Una mochila resulta un transporte ideal para el equipo. Algunas mochilas de fotografía disponen de funda para lluvia y permiten el anclaje del trípode.


En noches despejadas con luna llena no necesitaremos luz adicional para movernos y buscar los elementos del equipo, pero aún así debemos llevar la linterna frontal a mano y con las pilas en buen estado.


Fotografiar de noche supone que sabemos en qué fase está la luna, a qué hora sale o se pone y a qué altura en la elíptica estará en cada momento. De esta forma, si la luna va a ser parte de nuestra imagen, podremos tenerla exactamente en el lugar previsto del encuadre. También las luces parásitas jugarán una importante baza en nuestro encuadre, tanto su presencia, como su ausencia.






Fotografía realizada a un antiguo cuartel de carabineros, ubicado en Matalascañas Huelva, salida organizada por A.F.A. (Asociación Fotográfica de Aljaraque)




Fotografía Realizada en Villablanca.